Dos genios nos dicen adios

AntonioniBergman

A la vez, y casi de puntillas, nos han dicho adios dos grandes genios del cine. Lo curioso es que han querido despedirse el mismo dia, el pasado 30 de julio, como si tambien quisieran llegar juntos al mismo sitio donde se suponen que van las almas una vez que dejan la tierra, para asi continuar exhibiendo las muestras de su genialidad.

Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni han contribuido con sus obras maestras a escribir maravillosas paginas de oro dentro del mundo del cine, con estilos diferentes, con distintas maneras de enfocar la vida y todo lo que esta conlleva.

Bergman fue el segundo hijo de un pastor protestante y este ambiente religioso marco indudablemente su extraordinaria carrera. Se licenció en Literatura e Historia del Arte (disciplinas ambas que complementarían su brillante paso por el cine), para dedicarse a la dirección cinematográfica, tras pasar por la dirección teatral tambien con un buen hacer. El genio sueco, a traves de sus peliculas, exploro de forma magnifica su mundo interior planteandose cuestiones metafisicas sobre el mundo, Dios, el demonio, la muerte, o los hombres. Sus peliculas ofrecen todo un universo interior, cargadas de planos largos y lentos pero exentos de monotonia, y en todas ellas los personajes ofrecen al espectador la oportunidad de reflexionar sobre sus experiencias vitales. La prodigiosa capacidad del director sueco para transmitir estos estados de animo a los espectadores es uno de los factores que han hecho que sea considerado un verdadero genio del Séptimo Arte.

Es dificil destacar peliculas de su filmografia, pero nos quedamos con El septimo sello (Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes en 1957), Fresas salvajes ( Oso de Oro del Festival de Berlin en 1958), El manantial de la doncella, o Gritos y Susurros, siendo considerado Fanny y Alexander como una especie de retrato de su vida.

Por otro lado, Antonioni, licenciado en Economia, curso estudios de cine donde conocio a otros futuros cineastas que con el tiempo serian verdaderos genios como Rosellini, considerado creador del Neorrealismo italiano. A pesar de que se consideraba marxista, Antonioni solia retratar en sus peliculas a personajes burgueses y elitistas. Cronica de un amor, Las amigas o El desierto rojo son algunas de sus peliculas más destacadas, aunque naturalmente, Blow up, con la que consiguio la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1967, y basada en un relato de Julio Cortazar, es su pelicula mas conseguida. Antonioni obtuvo un Oscar honorifico en 1995 por el conjunto de su carrera.

Descansen en paz estos dos genios del cine, cada uno con su estilo propio y una vision diferente de la vida, la sociedad y el mundo.

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